Cómo el mercado de carbono puede acelerar la descarbonización

El mercado de carbono es, hoy en día, una de las herramientas más relevantes para acelerar la transición hacia una economía baja en carbono. Al ponerle precio a la tonelada de CO₂ equivalente, transforma una externalidad ambiental en una clara señal económica: contaminar cuesta, reducir genera valor.
Mercado regulado vs. mercado voluntario
El mercado regulado es definido por los gobiernos, que establecen techos de emisión (cap-and-trade) o impuestos sobre el carbono. Por otro lado, el mercado voluntario es donde las empresas compran créditos por iniciativa propia, para neutralizar emisiones residuales, cumplir objetivos ESG o comunicar su liderazgo climático.
Cómo acelera la descarbonización
- Crea un incentivo financiero para proyectos de reducción, eliminación y conservación que de otro modo no serían viables.
- Dirige capital hacia tecnologías limpias, restauración ecológica y soluciones basadas en la naturaleza.
- Permite que los sectores hard-to-abate (cemento, siderurgia, aviación) compensen emisiones mientras desarrollan sus propias rutas tecnológicas.
- Transfiere recursos de países desarrollados a proyectos en economías emergentes, lo cual es relevante para Brasil, que tiene una ventaja natural en proyectos forestales.
Brasil en el centro del juego
Con la Lei 15.042/2024 y el Sistema Brasileiro de Comércio de Emissões (SBCE), el país entra en la nueva era del mercado regulado. Las empresas con emisiones superiores a 25 mil tCO₂e/año estarán obligadas a participar; sumado a su potencial de generación de créditos a través de REDD+, restauración y energía renovable, Brasil tiene todo para convertirse en un protagonista global.
Qué debe hacer su empresa
El primer paso es un inventario GHG completo. Sin medir, no hay gestión. Luego, viene la definición de metas, el plan de reducción interna y la estrategia de uso de créditos para emisiones residuales. Domani acompaña a las empresas en todo este viaje, desde el diagnóstico hasta la comercialización.

